No quiero ser mujer en queja pero mientras limpio la casa pienso que podría estar en otro lugar, son extraordinarias las horas de los días libres, horas de mente vigorosa de amanecer el día sin obligación de entrar en el camino del salario, horas que siento perder en estas tareas, horas distintas a las horas de lunes a viernes, días estos de horas polvorientas que se arrastran por la tarde con el peso de la mañana, horas que no me desccubren alegría en las cosas. Si viviera en otro sitio, quizás no fuera así, un lugar más verde, más húmedo, no tan seco. Pero todos los lugares tienen sus miserias. Los sentimientos que ahora me golpean se deben a un mal uso de las horas, es una pena tan grande destinarlas a tareas que podría realizar con mis otras horas, con las horas sucias, las horas cansadas, aunque no las termine y las deje para el día siguiente o para el otro, o para cuando pueda, no pasar...
Benita López Peñate

Dura imagen urbana. Poesía...
ResponderEliminarMuchas gracias, Jorge Braulio. Me encantan sus palabras describiendo la imagen. La verdad es que trabajando el texto tuve la sensación de amplitud en el pensamiento que encierra, incluso, después de publicarlo, pensé: ¿Y si el título no fuera lluvia de abril sino lluvia de primavera? ¿tendría mayor amplitud? Me gustó el proceso de recoger esa simple imagen de la calle, a pesar de las dudas. Un abrazo grande desde Canarias a Cuba. Y que sepa que son para mí fuente de aprendizaje y de disfrute la lectura de su poesía diaria en facebook.
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