Ir al contenido principal

Entradas

PROMESA DE TIERRA

Plantaré mi pecho en aquella tierra abandonada que ven mis ojos para que florezcan los surcos. Promesa de tierra. No sé qué semillas brotarán pero tendrán flores lindas  de mi pecho sobre el pecho de la tierra en promesa de savia por Himar. Cuando pasen los días, los meses llevaré a mis nietos, llevaré a Jana,  llevaré a Pedro, llevaré a Himar, ¡qué flores y espigas más bonitas sus pechos infantiles latiendo sobre el pecho de la tierra!   Benita López Peñate  

JANA

Y los pájaros, Jana, ¿dónde están? Mira risueña. Una bandada de mirlos se posa sobre la verja . Pasa un helicóptero. Lo busca en el cielo y lo observa seria. Regresan a la casa. Hay una mosca en la sala. Tiene alas y vuela. Jana la mira contenta.  Benita López Peñate

Impasible

 1 Letanía eterna este ir y venir del mar impasible a cuanto suceda en la orilla o en sus aguas. Va y viene con lo que tenga como si no tuviera nada. En otras partes del mundo la sangre llega a la orilla, letanía eterna de odio. Vidas impasibles, los ríos de sangre no son nada. Benita López Peñate

HIMAR

                 HIMAR Toma mi pecho,  coge mi corazón, y la vida si fuera preciso; mi camino ya es largo y el tuyo recién comienza. el árbol tiene muchas hojas para escribir, le dice en arrorró la abuela al nieto. En la pizarra de la noche escribe con tiza blanca  las vocales y consonantes del nombre HIMAR,  con la misma certeza  que escribía el abuelo números y signos. Benita López Peñate

Riesgos laborales, Inspección de Trabajo...

  Camarera de piso corriendo de un apartamento a otro. Morfina para el dolor a los sesenta. Benita López Peñate

Atardecer

  Senda naranja en el agua el crepúsculo de esta tarde. Yema de vida en mis ojos. Fotografía: Ana López Peñate Texto: Benita López Peñate